Pahuatlán
- Pahuatlán, Puebla, México
Es el primer Parque Nacional de México (decretado en 1917).
El Origen: No hay leones y no es un desierto. Se le llamó «Desierto» porque los monjes Carmelitas Descalzos buscaban un lugar de retiro solitario y silencioso en el siglo XVII. Lo de «Leones» se debe a que la familia León era la representante legal de los monjes ante la Corona Española.
¿A dónde vamos? A 1,500 hectáreas de bosque de coníferas con un misticismo que se respira en el aire.

Ubicación: Carretera México-Toluca s/n, Cuajimalpa de Morelos. Se llega por la carretera al Desierto de los Leones o por la autopista a Toluca (entrada por La Venta).
Horarios:
El Bosque: Abierto todos los días de 06:00 a 17:00 horas.
Ex Convento: Martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas (Lunes cerrado).
Es el «siguiente nivel» para quienes ya dominan el Bosque de Tlalpan:
Running y Trail: Rutas como el Cerro San Miguel (el punto más alto) te exigen una condición física impecable.
Ciclismo: Es el paraíso del Mountain Bike (MTB). Existe el Desierto Bike Park con senderos especializados (requiere pago de acceso específico para ciclistas).
Senderismo: Caminatas entre riachuelos y ermitas antiguas que te transportan a otro siglo.
Una joya arquitectónica que vale mucho la pena visitar:
Túneles y Catacumbas: Puedes recorrer los antiguos sistemas de drenaje y almacenamiento que hoy parecen laberintos subterráneos (lleva linterna de celular).
Jardín de los Secretos: Un lugar hermoso para fotos, donde el eco y la acústica del lugar te permiten «hablar con las paredes».
Museo Bicentenario: Dentro del convento encontrarás exposiciones de arte y la historia del lugar.
Aquí tienes dos opciones que cumplen con nuestro estándar:
Antojitos en «La Venta»: Sopa de hongos, quesadillas de comal y café de olla. Es barato, higiénico y el sabor es auténtico. Sugerencia: Prueba la sopa de médula si quieres algo muy tradicional.
El Restaurante de los Monjes: Ubicado dentro del convento. Es una opción más formal y con una atmósfera única. Ideal para una comida especial con nombres de platillos muy curiosos.
Desierto Norte: Si buscas algo más moderno tipo «picnic chic», este lugar ofrece salchichas artesanales y cervezas en mesas de madera bajo los árboles.
Mascotas: Aunque es un bosque, está prohibido entrar con perros en la zona del Ex Convento y áreas centrales para proteger la fauna silvestre. (Solo en zonas muy específicas de «Desierto Norte» son bienvenidos con correa).
Drones: No se permite el uso de drones sin permiso previo de la administración del parque.
Fuego: Prohibido hacer fogatas o llevar anafres fuera de las zonas de asadores designadas.
Basura: No hay botes de basura en los senderos profundos; debes bajar todo lo que subas.
Misticismo puro: Sentirás la paz que buscaban los monjes Carmelitas hace 400 años en su retiro espiritual.
Reto físico máximo: Es el mejor lugar para entrenar resistencia por su altitud y pendientes pronunciadas.
Aventura subterránea: Recorrer los túneles del Exconvento es una experiencia única que no encontrarás en ningún otro museo.
Conexión animal: Disfrutar de la presa y ver a los patos libres es el momento de mayor relajación de la visita.
Gastronomía auténtica: La sopa de hongo y el café de olla después de un entrenamiento frío son gloria pura.
Arquitectura colonial: El Exconvento es una de las joyas mejor conservadas de nuestro México lindo y querido.
Aire limpio: Es uno de los pulmones más importantes de la CDMX; tus pulmones te lo agradecerán.
Vistas espectaculares: Las panorámicas desde la presa o los puntos altos del bosque son ideales para los amantes de la fotografía.
Plan para todos: Funciona igual de bien para un #RetoDeportivo intenso que para una #CitaRomántica tranquila.
Valor por tu dinero: Es un destino de clase mundial con un costo de acceso sumamente bajo; aquí sí recibes mucho más de lo que pagas.
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