Pahuatlán
- Pahuatlán, Puebla, México
Es una Área Natural Protegida y reserva ecológica que abarca más de 2,300 hectáreas de bosque templado. Es un modelo de éxito en turismo sustentable gestionado por la comunidad local.
¿A dónde vamos? A un paraíso de pinos, oyameles y encinos donde el aire es purísimo y los paisajes parecen sacados de una película de los Alpes, pero en la CDMX.
¿Cómo llegar? Se ubica en el Km 11.5 de la Carretera Picacho-Ajusco, en la alcaldía La Magdalena Contreras. La entrada está muy bien señalizada y cuenta con amplio estacionamiento.

El Valle Irreal: Al subir, te encuentras con valles abiertos donde las vacas pastan libremente. Es un camino de ascenso que puedes hacer caminando o en bicicleta, siempre acompañado de paisajes increíbles.
Seguridad y Vigilancia: El parque cuenta con guardabosques que viven en cabañas pintorescas. En días fríos, es común verlos con sus fogatas encendidas, lo que le da un toque acogedor y seguro al recorrido.
Diversión para todos: * Granja Didáctica: Ideal para que los niños convivan con animales de granja.
Laberinto de Pinos: Un desafío divertido hecho de árboles naturales.
Aventura: Tirolesa y rutas especializadas para el ciclismo de montaña (MTB).
Puntos Fotográficos: No te puedes perder el mirador y la parada en la Virgen, un lugar icónico para capturar la majestuosidad del bosque.

Horarios: Lunes a viernes de 8:00 a 16:00 horas. Sábados, domingos y días festivos de 7:00 a 17:00 horas.
Costo de entrada: Aproximadamente $40 MXN por persona (sujeto a cambios).
Hospedaje y Eventos: Cuentan con renta de cabañas totalmente equipadas, zona de campamento segura y palapas con asadores para celebrar cumpleaños o reuniones familiares.

Paisajes alpinos en CDMX: Siente que saliste del país sin pasar ninguna caseta.
Ciclismo de montaña: Es uno de los mejores lugares en México para practicar este deporte.
Contacto animal: La granja didáctica es una experiencia educativa y tierna para los más pequeños.
Seguridad extrema: La presencia de guardabosques en sus cabañas te da tranquilidad durante todo el camino.
Gastronomía local: Al bajar, disfruta de quesadillas, sopa de hongo y café de olla en los restaurantes tradicionales a precios muy accesibles.
Reto físico: El ascenso al valle es excelente para ejercitarte y fortalecer los pulmones con aire limpio.
Desconexión total: No hay ruido de ciudad, solo el viento entre los pinos y el sonido de la naturaleza.
El Laberinto: Pon a prueba tu sentido de la orientación en su laberinto de árboles.
Fogatas y Cabañas: Vivir una noche en el bosque con el frío del Ajusco es una experiencia mágica.
Apoyo al ejido: Tu visita ayuda directamente a las familias locales que cuidan y reforestan este bosque.

Clima extremo: Lleva ropa térmica y rompevientos; la temperatura baja drásticamente, incluso si hay sol.
Mascotas: Sí se permiten (Pet Friendly), pero deben ir siempre con correa para no alterar a la fauna local o al ganado.
Basura: Todo lo que subes, debe bajar contigo. No hay botes de basura en las rutas altas para proteger a los animales.
Fuego: Solo está permitido encender fogatas en las zonas de palapas o cabañas autorizadas.
Joctan Alvarez
Visitar el parque ejidal resultó una experiencia sumamente gratificante, consolidándose como un espacio ideal para el senderismo gracias a que sus rutas se encontraron perfectamente señalizadas, lo cual facilitó el trayecto tanto para quienes iniciaban en la actividad como para los más experimentados. Durante el recorrido, se apreció la conectividad del parque con otros sitios emblemáticos, permitiendo extender la ruta hacia puntos como la Puerta al Cielo o Los Dínamos de manera fluida y natural.
Además de las caminatas, el recinto ofreció alternativas recreativas que complementaron la estancia, desde el alquiler de cabañas hasta actividades de mayor dinamismo como la tirolesa y los paseos a caballo. Esta diversidad de opciones convirtió la visita en un plan integral para disfrutar en familia, posicionando al parque como un destino predilecto para un fin de semana entretenido y bien organizado.